Centenares de personas apoyando la protesta de los músicos de las sinfónicas madrileñas ayer, en la plaza de Isabel II. BF

Centenares de personas apoyan la protesta de los músicos de las sinfónicas madrileñas ayer, en la plaza de Isabel II. BF

Contra la subida del IVA cultural, los recortes en sueldos y personal y por la continuidad de la actividad artística, cerca de un millar de músicos de 23 orquestas sinfónicas españolas han protagonizado un concierto-protesta simultáneo en 16 ciudades.

Al compás de un único repertorio conformado por piezas de Giaccomo Rossini, Mozart, Gerónimo Giménez y Luis Cobos, los intérpretes, impulsados por la Asociación de Músicos Profesionales de Orquestas Sinfónicas (AMPOS), han mostrado su oposición a una gestión cultural que pone en peligro la continuidad de muchas de estas agrupaciones públicas y el futuro de los estudiantes que hoy se forman en las aulas de los conservatorios.

A espaldas del Teatro Real de la capital, en la plaza de Isabel II, alrededor de 300 personas han arropado a los miembros de las sinfónicas de Madrid, coreando un «¡sí se puede, sí se puede!» al término de un manifiesto leído por el director teatral Alfredo Sanzol. En el texto se ha reivindicado la defensa de la música como parte fundamental de la cultura ante «la crítica situación de las orquestas sinfónicas» y se ha incidido en el «disparatado» incremento del IVA cultural que está contribuyendo a la caída de la venta de entradas de los espectáculos. Del mismo modo,  los músicos han recordado que el fracaso que supone la desaparición de una orquesta es equiparable al del cierre de un museo o de una biblioteca.