Olmo Calvo en La Casa Encendida de Madrid. BF

Olmo Calvo en La Casa Encendida de Madrid. BF

La serie fotográfica ‘Víctimas de los desahucios’, del cántabro Olmo Calvo, ha sido merecedora del XVI Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña convocado por Médicos del Mundo y al que en esta edición han concurrido 1.220 instantáneas pertenecientes a 136 participantes.

El trabajo de Calvo está compuesto por una decena de imágenes tomadas en distintos barrios de Madrid (Usera, Lavapiés, Canillejas) y el municipio de Leganés que retratan la secuencia completa del desalojo hipotecario de viviendas: desde la personación del representante judicial, la llegada de la policía y la expulsión definitiva de la vivienda, hasta la puesta de nuevo a la venta del piso desalojado.

Un retrato de la cara menos amable de nuestra sociedad a la que este joven fotógrafo ha puesto rostros, nombres y apellidos. Olmo Calvo (Santander, 1982) se inició en la fotografía en el periódico Molotov, en el año 2001, y fue cofundador del periódico Diagonal y de la cooperativa de fotógrafos SUB de Buenos Aires, con la que ha logrado diferentes premios internacionales como la Bienal de Arte de Cuenca 2009, Ecuador, o varios Pictures of the Year de América Latina 2010. Como freelance, actualmente publica sus imágenes en www.diagonalperiodico.net, www.sub.coop, y en medios de Argentina, Ecuador, Colombia, Francia y Alemania.

P.- ¿Por qué has elegido el blanco y negro?
Olmo Calvo.- Es una manera de centrar la atención en las acciones que hay dentro de las imágenes y que los colores no distraigan de lo que está sucediendo dentro. Y también es un modo de homogeneizar la serie: son fotos pertenecientes a siete desahucios diferentes, cada uno tomado un día, una semana, con distintos tipos de luz… y de alguna manera para que tuviera una homogeneidad visual viene la idea de ponerlo en blanco y negro.

P.- ¿Qué ópticas has utilizado?
OC.- Una 16-35 mm. y otra 70-200 mm., los únicos objetivos que tengo.

P.- Después de haber tratado temas aparentemente más hostiles, en zonas de conflicto, ¿qué conclusión has sacado de esta realidad más cercana, la de los desahucios?
OC.- Este tema es muy hostil, incluso más hostil que otros que aparentan serlo más. Esto es un conflicto soterrado donde hay muchos implicados y muchas veces no se quiere que salga a la luz, no se quiere que haya imágenes de cuando están sucediendo las cosas y en ocasiones puede ser mucho más violento que otras situaciones. Es una realidad con la que uno convive, uno entra y sale de ella, cuando estás en el lugar donde vives habitualmente de repente meterte y salir de situaciones como esta es complicado, más incluso que irte a un lugar que no conoces, aislado, donde vas exclusivamente a hacer una historia y luego te vas. Aquí no, aquí puedes estar en tu barrio, puedes estar conviviendo con esa misma gente…por lo que desde ese punto de vista resulta más complicado. Es otra manera de vivir la tensión que hay en ello.

P.- ¿Se ha llegado a paralizar algún desahucio de los retratados en tus fotografías?
OC.- En un principio hay tres desahucios aquí que en su momento, el día que yo tomé las fotos, se consiguieron paralizar. Luego se ejecutaron, pero bueno, en ese momento la lucha de la plataforma Afectados por la Hipoteca tuvo su efecto y a día de hoy vemos que gracias a esa lucha de la plataforma y de las asambleas barriales del 15M estamos hablando de ello ahora. Gracias a ello es una injusticia social pública, porque sino sería quizás solo una injusticia social, no tan visible. Porque eso sí que es cierto, se está llevando a cabo una lucha contra el silencio y la invisibilidad. La gente tiene miedo y vergüenza de contar que le van a desahuciar, porque de cara a la sociedad te consideras un fracasado, la lógica del sistema te hace sentir así si no eres capaz de hacer frente a tus deudas y te desalojan de la casa. Esto es algo que la plataforma explica muy bien, ayuda a no sentirse fracasadas a las personas. El sistema convierte tu vida en un infierno, luego la gente se sorprende y dice: ¿por qué se ha suicidado? Pues no tienes más que ponerte en su piel para entenderlo.

P.- ¿Lanzarías algún mensaje a aquellos que se plantean adquirir una vivienda procedente de un embargo?
OC.- Que vean las fotos, que hablen con la gente. Es algo que me supera como fotógrafo documentalista, es quizás un análisis que va más allá, más económico, tienes que tener otro bagaje, yo invito a que la gente vea mis imágenes, se pase por las asambleas de afectados por la hipóteca y lean, hay mucha documentación al respecto.

P.- El premio Luis Valtueña consiste en una beca de trabajo de 6.000 euros destinada a la realización de un proyecto fotográfico en uno de los ámbitos de trabajo de Médicos del Mundo. ¿Alguna idea en mente?
OC.- Sí, lo más probable es que sea un tema cercano, a desarrollar aquí, en Madrid, probablemente. puede estar relacionado con el tema de la infravivienda, como afecta la crisis a las poblaciones vulnerables, tocando también otros ámbitos como salud, educación… No está todavía definido, pero irá por ahí.

La Casa Encendida de Madrid inaugura hoy esta exposición que hasta el 30 de enero acercará al público, además de las fotografías del ganador, otras diez imágenes pertenecientes a las series ‘Kala Azar. Fiebre negra’, de David Rengel; ‘Nota roja’, de Javier Arcenillas; ‘Expulsiones anunciadas’, de Eva Parey y ‘En medio del infierno: la población civil siria en guerra’, de Maysun.

El jurado de esta décimo sexta edición ha estado formado por Marisa Flórez, editora jefe de fotografía del diario El País; Juan Luis Sánchez, subdirector de Eldiario.es; Yara Sonseca, responsable de exposiciones de la Casa Encendida de la Obra Social de Caja Madrid; Begoña Rivas, fotógrafa; Ximena Garrigues, fotógrafa; Miquel Torres, miembro de la Junta Directiva de Médicos del Mundo y Celia Zafra, responsable de comunicación de la ONG.

Este premio se convoca anualmente en recuerdo de Luis Valtueña, Flors Sirera, Manuel Madrazo y Mercedes Navarro, cooperantes de Médicos del Mundo asesinados en Ruanda en 1997 y Bosnia en 1995 cuando trabajaban en proyectos de acción humanitaria.